Síndrome hemofagocítico secundario a infección por virus de Epstein-Barr. Informe de un caso.
El Síndrome hemofagocítico (SH) se caracteriza por
un inicio agudo con fiebre, graves síntomas constitucionales,
hepatoesplenomegalia, alteración de la
función hepática, pancitopenia y coagulopatía.
Se trata de una enfermedad poco común y heterogénea
en la que es difícil conocer su frecuencia, pues
debido a la dificultad del diagnóstico probablemente
se encuentre subdiagnosticada. Tiene morbimortalidad
hasta de 60%. Se encuentra incluida dentro de
las histiocitosis de la clase II y se distinguen dos formas:
una familiar y otra secundaria a enfermedades
subyacentes.1
Imagen 1: Restos de eritrocitos fagocitados
por un macrófago
(frotis de médula ósea,
tinción de Wright, 100x).o
Imagen 2: Leucocito y restos de eritrocitos
fagocitados por un macrófago
(frotis de médula
ósea, tinción de Wright, 100x).
El SH puede ser diagnosticado en
asociación con alguna enfermedad
neoplásica, genética o autoinmune,
pero predominantemente se ha asociado
con infección por el Virus de
Epstein-Barr (VEB).2,3 La hiperproducción
de citoquinas incluyendo interferón
?, factor de necrosis tumoral a
por los linfocitos T infectados por el
VEB, juegan un papel importante en
la patogénesis de este síndrome.
El diagnóstico se basa en características
clínicas de laboratorio e histopatológicas.
La fiebre y esplenomegalia
son los signos clínicos más comunes,
pero la hepatomegalia así como la
linfadenopatía, ictericia y exantema
pueden estar también presentes. El
exantema es generalmente maculopapular.
4 Se han descrito también
en algunos casos manifestaciones
del sistema nervioso central como
encefalopatía, meningismo y crisis
convulsivas.5,6 Las alteraciones de
laboratorio más frecuentes son anemia,
trombocitopenia, neutropenia,
hipertrigliceridemia, hipofibrinogenemia
e hiperbilirrubinemia. El examen citológico de
médula ósea, ganglio o hígado, muestra histiocitos
benignos fagocitando en forma activa las células
hematopoyéticas.
El SH asociado a infección por VEB puede simular
un linfoma de células T por lo que debe ser tratado
con quimioterapia citotóxica.
Se informa el caso clínico de un paciente escolar de
7 años de edad, quien presentó SH como principal
manifestación, asociado a enfermedad infecciosa viral
por VEB. Sin antecedentes de importancia, 5 días
previos a su ingreso inicia con presencia de fiebre hasta
de 40°C y dolor abdominal en epigastrio e hipogastrio
de intensidad moderada tratada con ceftibutén
y nimesulide, agregándose acolia, coluria, astenia, adinamia,
vómitos de contenido gástrico y somnolencia.
Es llevada a su Centro de Salud donde se le solicitan
pruebas de función hepática con los siguientes resultados:
BT:6mg/dl; BD:5.5mg/dl; DHL:2,610 UI/L y biometría
hemática con leucocitos:1,000/mm3; con neutropenia
profunda; plaquetas de 40,000/mm3, por lo
que se solicita traslado al Centenario Hospital Miguel
Hidalgo con los diagnósticos de hepatitis y encefalopatía
secundaria. A su ingreso se encuentra febril,
con tendencia a la somnolencia, con ictericia +++,
hepatomegalia de 7-6-6 cm por debajo de borde
costal derecho. Evolución tórpida con deterioro progresivo
del estado neurológico, vómitos, sangrado de
tubo digestivo, aparición de equimosis y petequias.
Se hospitaliza en la unidad de cuidados intensivos pediátricos
(UCIP) con ventilación mecánica asistida. Se
solicitó hemocultivo, urocultivo, coprocultivo y cultivo
de secreción bronquial y por la fiebre y neutropenia
se inició en forma empírica ceftazidima más amikacina.
Se corrobora la presencia de hiperbilirrubinemia,
hipertrigliceridemia, transaminasemia y pancitopenia.
Durante su estancia en la UCIP se documentan
tiempos de coagulación alargados e hipofibrinogenemia
y el ultrasonido abdominal mostró múltiples
ganglios a nivel de hilios de páncreas, bazo e hígado
con datos sugestivos de colecistitis y colangitis secundarias.
El aspirado de médula ósea reveló celularidad
disminuida, monocitos vacuolados y células de aspecto
espumoso con citoplasma abundante, núcleo
excéntrico, así como células de aspecto histiocítico
con fagocitosis predominante de plaquetas y aislados
de leucocitos (Imagen 1 y 2). En la UCIP la paciente
presenta hemotórax derecho requiriendo sonda pleural,
presentó como complicación paquipleuritis por lo
que se realizó decorticación por cirugía pediátrica, así
mismo, adquirió neumonía nosocomial y colitis neutropénica,
por lo que se cambia manejo antimicrobiano
a glicopéptido y carbapenémico. La serología para
Hepatitis A, B, C, VIH y citomegalovirus fue negativa,
documentándose infección activa por VEB por serología.
Los cultivos de ingreso fueron negativos. Se inicia
manejo con esteroide, etopósido y ciclofosfamida por
parte de hematología pediátrica, presentando una
respuesta favorable a este tratamiento.
1. JA Soult Rubio a, V García Bernabeu a, MJ Sánchez Álvarez a, M Muñoz Sáez a, JD López Castilla a, A Tovaruela Santos. Síndrome de activación
del macrófago: un reto diagnóstico. Anales Pediaría (Barc). 2002;56:165-7.
2. Fisman DN. Hemophagocytic syndromes and infection. Emerg Infect Dis 2000;6:600-608.
3. Limón AE, Reyna J, Wakida G, Nava R, Rivera I. Síndrome hemofagocítico asociado a infección mixta por Epstein Barr virus y citomegalovirus.
Reporte de un caso. Enf Infect Microbiol 2007; 27 (1): 29-32.
4. Smith K, Skelton H, Yeager J, Angritt P, Wagner K,James W, et al. Military Medical Consortium for Applied Retroviral Research. Cutaneous histo
pathologic,immunohistochemical, and clinical manifestations inpatients with hemophagocytic syndrome. Arch Dermatol 1992;128:193-200.
5. Henter J, Nennesmo I. Neuropathologic findings and neurologic symptoms in twenty-three children with hemophagocytic lymphohistiocytosis.
J Pediatr 1997;130:358-65.
6. Haddad E, Sulis ML, Jabado N, Blanche S, Fischer A,Tardieu M. Frequency and severity of central nervous system lesions in hemophagocytic
lymphohistiocytosis. Blood 1997;89:794-800.
7. Blood Reviews Hemophagocytic syndromes Janka, G.E.Vol. 21, N° 5, págs. 245–253. Fecha: 01/09/2007.
8. Mourad Tiab F, Mechinaud, Harousseau JL. Haemophagocytic syndrome associated with infections. Baillière’s Clinical Haematogy 2000; 13:
163-78.
9. Tsuda H. Hemophagocytic Syndrome in children and adult. Int J Hematol 1997; 65; 15-226.
10. McClain K, Gehrz R, et al. Virus-Associated Histiocytic Proliferations in Children. Frequent association with Epstein-Barr virus and Congenital or
Acquired Immunodeficiencies. Am J Pediatr Hematol Oncol 1988; 10: 196-205.
11. Sullivan JL, Woda BA. Epstein–Barr Virus-Associated Hemophagocytic Síndrome: Virological and Immunopathological Studies. Blood 1985; 65:
1097-104.
12. Henter J, Samuelson-Horne A. Treatment of hemophagocytic lymphohistiocytosis with HLH-94 immunochemotherapy and bone marrow transplantation.
Blood 2002; 100: 2367-73.
13. Chen J, Lin K. Longitudinal observation and outcome