Enfermedades infecciosas: un efecto más del cambio climático
|
 |
La reproducción acelerada de algunos vectores, como mosquitos o parásitos, es una de las consecuencias más temidas del cambio climático. De no mejorar las condiciones del planeta, la propagación de enfermedades infecciosas por esta vía cada vez cobrará mayor importancia para la salud pública a nivel mundial.
Una de las tantas consecuencias negativas que trae consigo el cambio climático es que las enfermedades infecciosas se están extendiendo con más facilidad, a través de vectores como mosquitos o parásitos sensibles al cambio de temperaturas. Los portadores específicos de malaria o del virus de Nilo del Oeste, por ejemplo, carecen del mecanismo necesario para mantener una temperatura estable del cuerpo, por lo tanto ellos están influenciados por los cambios climáticos.
De acuerdo con la Dr. Shlomit Paz, del Departamento de Geografía y Estudios Ambientales de la Universidad de Haifa, los cambios climáticos causan modificaciones hacia temperaturas extremas y a veces un aumento de ondas frías. Estos cambios pueden causar enfermedades infecciosas (con altas tasas de morbi-mortalidad) y poner en peligro a los grupos de edad más vulnerables.
Tan sólo hace poco más de cuatro años, se presentó una de las más intensas olas de calor en Europa, la cual causó importantes efectos dañinos durante el verano. Además, las tormentas repentinas y extremas, así como las inundaciones, afectan directamente a la seguridad de la población, lo cual no sólo repercute en la salud, sino también en las propiedades y en la erosión de la tierra y en la destrucción de las cosechas. Pero quizá uno de los efectos más preocupantes de los climas calurosos y húmedos es que los portadores de enfermedades se multiplican con mayor rapidez, como es el caso del vibrio vulnificus, una bacteria que se encuentra en estanques de pescados de agua salada y que se multiplica en temperaturas templadas.
Por su parte, también existe una clara conexión entre las temperaturas altas y los brotes del virus del Nilo del Oeste, que se expandieron durante los veranos de 1998, 1999 y 2000, cuando la enfermedad apareció aproximadamente dos meses y medio después de la suba de la temperatura. 
Fuente: Salud y comunicación. Salud en familia. Internet. En: http://www.saludenfamilia.com.ar |