Antirretrovirales para el VIH podrían estar causando cepas resistentes del virus
La nevirapina, un medicamento ampliamente utilizado en países en vías de desarrollo para prevenir la transmisión del VIH de la madre al bebé, puede estar aumentando el riesgo de que ambos desarrollen cepas de VIH resistentes a los medicamentos.
De acuerdo con los hallazgos de un reciente estudio de la Universidad de Stanford, la nevirapina puede permanecer en la leche materna y en la sangre de las madres por algún tiempo. Esto, a su vez, podría aumentar el riesgo de que ellas y sus hijos desarrollen cepas de VIH resistentes a los medicamentos.
El estudio, a partir del cual se arrojan dichos resultados, examinó a 32 mujeres embarazadas VIH positivas de Zimbabue que recibieron una sola dosis de nevirapina al comienzo del parto y que no habían recibido ningún otro tratamiento previamente.
El Dr. David Katzenstein (profesor de enfermedades infecciosas) y la Dra. Seble Kassaye (primera autora del estudio), informaron que dos semanas después del parto más de a mitad de las mujeres continuó teniendo niveles detectables del medicamento en la sangre y las dos terceras partes tenían niveles mesurables de nevirapina en la leche materna. El tiempo de permanencia del medicamento en el organismo es directamente proporcional a la probabilidad de desarrollo de mutaciones resistentes a los medicamentos. Además, se encontró que las mujeres con VIH más avanzado tenían más probabilidades de desarrollar cepas resistentes a los medicamentos.
El estudio refuerza la necesidad de tratar a este tipo de pacientes con terapia combinada y así ofrecer mejor prevención para el bebé, mientras existe un mejor tratamiento para la madre.