Dr. Iván Renato Zúñiga Carrasco* La experiencia internacional cada vez mayor que se va adquiriendo con el tratamiento de las infecciones por el virus gripal H1N1 pandémico, pone de relieve la importancia del tratamiento en etapa temprana con los antivíricos oseltamivir y zanamivir. El tratamiento temprano resulta especialmente importante para los pacientes que presentan un riesgo mayor de sufrir complicaciones, los que desde el comienzo padecen un cuadro de influenza grave o aquellos cuyo cuadro clínico empeora. La Organización Mundial de la Salus (OMS) alienta a los médicos a que estén alerta frente a dos situaciones que entrañan un riesgo elevado de que surjan virus resistentes a oseltamivir. El riesgo de farmacorresistencia se considera alto en los pacientes con inmunodepresión grave que padecen una influenza prolongada o que han sido tratados con oseltamivir y no obstante presentan signos de que el virus se sigue multiplicando. El riesgo de farmacorresistencia también se considera alto en personas que habiendo recibido el oseltamivir como «profilaxis posterior a la exposición», contraen la influenza a pesar de todo. En ambas situaciones clínicas, el personal asistencial debe estar muy atento a la posibilidad de que se haya producido farmacorresistencia. La OMS también recomienda que, cuando se detecte un virus resistente, se realicen estudios epidemiológicos para determinar si éste se ha seguido transmitiendo. Además, se debe fortalecer la vigilancia de la presencia de cepas de virus pandémico H1N1 resistente al oseltamivir en la comunidad. La OMS no recomienda que los antivíricos se utilicen con fines profilácticos. Si una persona ha estado expuesta y corre un riesgo mayor de contraer una influenza grave o complicada, lo más conveniente es vigilarla estrechamente para detectar los síntomas y, si estos aparecen, aplicar de inmediato el tratamiento temprano con antivíricos. Por otra parte, la OMS recomienda también que no se utilice un antivírico determinado cuando se sabe o se considera muy probable que el virus causal sea resistente a ese fármaco. Por este motivo, el tratamiento con zanamivir es preferible en los pacientes que enferman a pesar de la profilaxis con oseltamivir. Conclusiones provisionales refieren que los casos de infección por virus resistentes al oseltamivir siguen siendo esporádicos e infrecuentes, y no hay indicios de que virus H1N1 pandémicos resistentes al oseltamivir estén circulando en las comunidades ni en el mundo. La aparición de virus resistentes al oseltamivir estaba prevista y es congruente con las observaciones de los ensayos clínicos iniciales. A medida que el uso de los antivíricos siga aumentando, sin duda aumentarán los informes de la aparición de farmacorresistencia. 1 Los antivirales no se deben utilizar para la profilaxis post-exposición en niños o adultos sanos argumentando exposiciones potenciales en: comunidad, escuela, campo u otros sitios. Tampoco se recomienda generalmente si han transcurrido más de 48 horas posteriores al contacto con una persona infectada. La profilaxis tampoco esta indicada cuando el contacto ocurrió antes o después del período de incubación de la persona enferma según lo definido anteriormente.2 |
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