Dr. Iván Renato Zúñiga Carrasco* Científicos alemanes observaron que la exposición a las bacterias ambientales desencadena una respuesta inflamatoria leve en las hembras de ratón embarazadas. El riesgo de desarrollar alergias se modula desde la vida intrauterina. La exposición de una mujer embarazada a agentes patógenos podría proteger a sus hijos de desarrollar alergias en años posteriores de su vida, según un estudio de la Universidad Phillips de Marburg (Alemania), que se publica en Journal of Experimental Medicine. Los investigadores han descubierto que la exposición a las bacterias ambientales desencadena una respuesta inflamatoria leve en las hembras de ratón embarazadas, misma que suministra a sus descendientes resistencia a las alergias. El ascenso progresivo en las alergias en las décadas pasadas se atribuye a menudo a un aumento en la tendencia a mantener a los niños demasiado limpios, lo que se conoce como hipótesis de la higiene. Según esta teoría, la exposición de los niños pequeños a los microbios ambientales ayuda al sistema inmunitario a desarrollar tolerancia a microorganismos y alérgenos en años posteriores de la vida. Según el estudio, dirigido por Harald Renz, las hembras de ratón embarazadas inhalaron Acinetobacter Iwoffi una bacteria comúnmente encontrada en los patios de granjas; dieron a luz a crías resistentes a alergias. La exposición desencadenó una respuesta inflamatoria leve en las madres, caracterizada por mayor expresión de receptores similares a Toll sensibles a los microorganismos (TLR) y la producción de citocinas. Los TLR maternos eran esenciales para transmitir protección pero se desconoce cómo las señales de TLR se traducen en resistencia a las alergias en la descendencia. También es necesario esclarecer si la protección se aplica a un amplio rango de alérgenos, incluyendo aquellos de la comida. Los investigadores demostraron como otros microorganismos actuaron de la misma manera que la bacteria en estudio. Los datos proporcionaron resultados contundentes a favor de la hipótesis de la higiene, la cual tiene efectos protectores prenatales. El estudio concluye como un nuevo mecanismo para la protección prenatal, el cual puede generar nuevos manejos clínicos para la prevención contra alergias y el asma. |
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